Procesamiento
El humo de sílice puede presentarse en el mercado sin densificar, densificado, en suspensión o granulado.
Polvo sin densificar
Es la forma en que se presenta en su estado original. Al tratarse de un material extremadamente fino se dificulta enormemente su manipulación, genera gran cantidad de polvo y encarece el coste de transporte.
Polvo densificado
Mediante un proceso de densificación el producto adquiere la suficiente densidad para ser transportado económicamente, y puede ser manipulado en las plantas de hormigonado como el cemento o las cenizas volantes. Además, con este proceso se reduce el polvo que genera el humo de sílice en estado original. La densificación se puede realizar mediante aire a presión, soplando desde el fondo del silo donde se almacena el humo de sílice. Provoca una agitación de las partículas de humo de sílice y su posterior aglomeración. Otro método consiste en comprimir el material de forma mecánica(6).
Humo de sílice en suspensión
En este caso, el humo de sílice se mezcla con agua en un porcentaje entre un 42% y 60% en masa de humo de sílice. De esta forma se eliminan las dificultades de manipulación y transporte. El coste de este último, aun considerando el volumen de agua, suele ser más rentable que en el caso del humo de sílice sin densificar (6).
Humo de sílice granulado
El humo de sílice en estado original se mezcla con una pequeña cantidad de agua y a menudo un poco de cemento. Se vibra en un disco formándose gránulos de diferentes tamaños. La granulación no es un proceso fácilmente reversible ya que los gránulos son bastante duros para descomponerse con facilidad durante la producción del hormigón. Por este motivo este tipo de producto no se utiliza como adición al hormigón, siendo su uso más adecuado para rellenos. En Noruega, el humo de sílice granulado ha sido utilizado en rellenos para muros de contención en zonas públicas y privadas(6).
El tipo empleado, puede influir en las características del hormigón final y debe evitarse cualquier cambio de tipo durante la ejecución de los proyectos.
La utilización de un tipo en particular dependerá del volumen de hormigón total y de las características específicas del proyecto, así como de las instalaciones de la central de hormigón (disponibilidad de amasadoras, silos, etc.).