Carreteras

La capacidad de soporte inicial de las capas de escoria es algo inferior a las de zahorra natural o artificial, pero con el tiempo las escorias endurecen por envejecimiento, mejorando su comportamiento a largo plazo. Estas cualidades hacen que en algunos países se utilicen para capas de subbase. En Alemania, las subbases y las aplicaciones con ellas relacionadas absorben el 37% de la escoria reciclada.

En Suecia se han llevado a cabo en los últimos años numerosos estudios sobre el comportamiento a largo plazo y los impactos medioambientales del uso de escorias en carreteras. Algunos de los resultados han desvelado que los tramos de carretera que contenían escorias en capas de subbase conservaban su resistencia después de varios años, aproximadamente el 70% de la resistencia de las secciones de referencia con roca machacada. Así, si se tienen en cuenta sus características en la fase de diseño, este tipo de material es válido como material de subbase. (46)

La utilización de la escoria como material de base para carreteras no es una práctica común, pues sus propiedades no suelen satisfacer las funciones de un material de base. Sólo pueden cumplir los criterios de aceptación relativos a carreteras secundarias. En Bélgica y Alemania se han detectado problemas de hinchamiento ocurridos bajo capas delgadas de pavimento asfáltico; éste es el motivo por el cual en Alemania el espesor mínimo de la capa de mezcla bituminosa sobre una base de escoria es de 16 cm. El material puede ser utilizado bajo pavimentos de bloques o losas de hormigón.

La utilización para capas de base de escorias estabilizadas con cemento, presenta aspectos positivos debido al sustancial aumento de la capacidad soporte y al mejor comportamiento a la lixiviación. Todavía existen algunos problemas técnicos, como por ejemplo la presencia de metales pesados y vidrio que pueden reaccionar negativamente con el cemento.

La utilización de las escorias en las mezclas bituminosas no ha tenido mucho éxito, debido a la débil ligazón que se produce entre los granos de escoria y el betún, el alto contenido inicial de humedad de la escoria y el alto consumo de ligante como consecuencia de la porosidad de los granos. También existen problemas de mezclado y aplicación.

En cuanto a las cenizas volantes, sólo es aceptable su utilización como filler de una mezcla bituminosa, porque los riesgos de lixiviación se ven reducidos por la completa encapsulación de la ceniza en el aglomerado. También está siendo objeto de investigación la utilización en materiales tratados hidráulicamente.