Procesamiento

Para la reutilización del hormigón en estado plástico se plantean tres tratamientos posibles: (7,13)

  • Mecánico. La recuperación de los materiales se hace diluyendo en agua el hormigón y separando los sólidos (áridos) del líquido (disolución agua-cemento y finos) mediante sistemas separadores. La posibilidad del tratamiento mecánico de los residuos de hormigón está hoy perfectamente resuelta y cumple con los requisitos medioambientales al poder alcanzar un reciclaje al 100%.
  • Químico. Consiste en la utilización de retardadores que evitan o retrasan el fraguado del cemento, lo que permite reducir el agua necesaria para el lavado tras cada carga. Al final de la jornada, se puede añadir al tambor un aditivo retardador que mantiene fresco el resto de hormigón (durante un período que puede llegar hasta 96 horas) hasta volver a llenar la cuba con la nueva carga. El reciclado químico, recogida en la bibliografía, no se utiliza en España(7).
  • Fabricación de bloques de hormigón apilables (7). Una aplicación novedosa es la utilización del hormigón rechazado para la construcción en la misma planta de bloques de hormigón apilables con moldes tipo “lego” para su posterior utilización en la propia planta o para uso comercial.

A continuación, se describen con mayor detalle los procesados mecánico y químico.