Consideraciones medioambientales
Generalidades
La Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados (con las modificaciones introducidas en la Ley 5/2013) establece en su artículo 6 que la determinación de los residuos que han de considerarse como residuos peligrosos y no peligrosos se hará de conformidad con la Lista Europea de Residuos (LER) establecida en la decisión 2000/532/CE de la Comisión, de 3 de mayo de 2000, y modificada por la decisión 2014/955/UE, de 18 de diciembre de 2014.
Los residuos de construcción y demolición vienen incluidos en la Lista Europea de Residuos en el Capítulo 17 correspondiente a “Residuos de la construcción y demolición”. Los códigos correspondientes al subcapítulo 01 (Hormigón, ladrillos, tejas y materiales cerámicos) son los siguientes:
- 17 01 01 Hormigón
- 17 01 02 Ladrillos
- 17 01 03 Tejas y materiales cerámicos
- 17 01 06* Mezclas, o fracciones separadas, de hormigón, ladrillos, tejas y materiales cerámicos que contienen sustancias peligrosas
- 17 01 07 Mezclas de hormigón, ladrillos, tejas y materiales cerámicos, distintas de las especificadas en el código 17 01 06
Los áridos reciclados procedentes de hormigón procederían de residuos tipificados con el código 17 01 01, mientras que los áridos reciclados procedentes de fábrica de ladrillo procederían de residuos tipificados con los códigos 17 01 02, 17 01 03 y 17 01 07. Los residuos tipificados 17 01 06* son considerados residuos peligrosos.
El resto de subcapítulos incluidos en la citada lista son los siguientes: 02 Madera, vidrio y plástico; 03 Mezclas bituminosas, alquitrán de hulla y otros productos alquitranados; 04 Metales; 05 Tierra (incluida la excavada de zonas contaminadas), piedras y lodos de drenaje; 06 Materiales de aislamiento y materiales de construcción que contienen amianto; 08 Materiales de construcción a partir de yeso; 09 Otros residuos de construcción y demolición.
Si bien la mayor parte de los residuos que se generan en actividades de construcción y demolición no suelen revestir características de peligrosidad, su recogida de forma no selectiva provoca la mezcla de distintos tipos de residuos que en general no son peligrosos pero que, al mezclarse, pueden dar lugar a residuos contaminados en su conjunto, lo que impide someterlos a un aprovechamiento apropiado, o a que se envíen a vertederos que no cuentan con las barreras de protección adecuadas al tipo de residuo que reciben.
Entre los materiales y sustancias que pueden encontrarse entre los RCD y que pueden tener alguna característica de peligrosidad cabe destacar:
- Aditivos de hormigón (inflamable)
- Adhesivos, másticos y sellantes (inflamable, tóxico o irritante)
- Emulsiones alquitranadas (tóxico, cancerígeno)
- Materiales a base de amianto, en forma de fibra respirable (tóxico, cancerígeno)
- Madera tratada con fungicidas, pesticidas, etc (tóxico, ecotóxico, inflamable)
- Revestimientos ignífugos halogenados (ecotóxico, tóxico, cancerígeno)
- Equipos con PCB (ecotóxico, cancerígeno)
- Luminarias de mercurio (tóxico, ecotóxico)
- Sistemas con CFCs
- Elementos a base de yeso (fuente posible de sulfhídrico en vertederos, tóxico, inflamable)
- Envases que hayan contenido sustancias peligrosas (disolventes, pinturas, adhesivos, etc)
Sin embargo la mayor parte de los RCD se pueden considerar inertes o asimilables a inertes, y por lo tanto su poder contaminante es relativamente bajo pero, por el contrario, su impacto visual es con frecuencia alto por el gran volumen que ocupan y por el escaso control ambiental ejercido sobre los terrenos que se eligen para su depósito.
Ventajas
Los principales beneficios ambientales que se producen son:
· Disminución del volumen de escombros que se depositan en vertederos.
· Reducción del número de explotaciones necesarias para suministrar la materia prima original, con el consiguiente beneficio en cuanto a impacto ambiental y de protección de los recursos naturales.
Inconvenientes
Los aspectos ambientales negativos que se deben destacar son:
· Generación de polvo, ruido y vibraciones producidos en las operaciones de tamizado y machaqueo en las plantas de procesado de los áridos, por lo que hay que estudiar el emplazamiento más conveniente para reducir en lo posible su impacto ambiental. En el caso de plantas fijas de reciclaje de áridos es conveniente situarlas en las proximidades de una planta de fabricación de hormigón.
· Posibles impactos sobre la salud, causados por el inadecuado manejo y/o protección frente a componentes peligrosos que pueden existir en los residuos (particularmente en algunos de demolición), como el amianto.