Procesamiento
Hay que diferenciar dos fases en el procesamiento de los RCDs: la demolición y el reciclado de los materiales.
- Demolición
Si los escombros van a ser reciclados, conviene utilizar métodos de demolición que reduzcan in situ los escombros a tamaños que puedan ser tratados por el triturador primario de la planta de reciclaje (menores de 1200 mm en plantas fijas y de 400-700 mm para plantas móviles). Asimismo, los procesos de demolición selectiva son fundamentales para disminuir la presencia de impurezas en los escombros, por ejemplo el yeso.
- Reciclado
Plantas de Transferencia:
Son instalaciones para el depósito temporal de residuos de la construcción que han de ser tratados o eliminados en instalaciones localizadas a grandes distancias. Su cometido principal es agrupar residuos y abaratar costes de transporte, si bien en ocasiones se efectúa en ellas algún proceso menor de triaje y clasificación de las fracciones, con lo que se mejora la gestión en las plantas de tratamiento y vertederos.
Plantas de Tratamiento (reciclado):
Plantas de tratamiento: son instalaciones de tratamiento de RCD, cuyo objetivo es seleccionar, clasificar y valorizar las diferentes fracciones que contienen estos residuos, con el objetivo de obtener productos finales aptos para su utilización directa, o residuos cuyo destino será otro tratamiento posterior de valorización o reciclado, y si este no fuera posible, de eliminación en vertedero.
Las plantas de producción de áridos reciclados son bastante similares a las plantas de machaqueo de áridos naturales, incluyen machacadoras, cribas y dispositivos de transporte (cintas transportadoras, cangilones, etc). Adicionalmente, disponen de equipos para la eliminación de contaminantes y electroimanes para la separación del acero.
La planta de tratamiento debe asegurar unas máximas distancias de transporte, es decir, situarse lo más cerca posible del centro de la ciudad donde se originan la mayoría de los residuos de la construcción y donde se da una más amplia demanda de los áridos reciclados. También se pueden habilitar vertederos temporales de residuos (plantas de transferencia) y pequeñas plantas móviles que pueden emplearse para un tratamiento primario de los residuos.
Los sistemas de procesamiento utilizados dependerán de la aplicación final que se le vaya a dar al material reciclado (material para relleno, para zahorras en firmes para carreteras u hormigón) y de la cantidad de impurezas que contenga.
Las plantas se pueden clasificar en(5):
1. Plantas de 1ª generación: carecen de mecanismos de eliminación de contaminantes, a excepción del acero.
2. Plantas de 2ª generación: añade al tipo anterior sistemas mecánicos o manuales de eliminación de contaminantes previos al machaqueo, y elementos de limpieza y clasificación del producto machacado, por vía seca o húmeda. Son las más extendidas en el reciclado del hormigón.
3. Plantas de 3ª generación: dirigidas a una reutilización prácticamente integral de otros materiales secundarios, considerados como contaminantes de los áridos generados.
Además se puede realizar otra clasificación de las plantas según su capacidad de desplazamiento en: móviles y fijas.
Las plantas móviles están constituidas por maquinaria y equipos de reciclaje móviles que, aún disponiendo de una ubicación de referencia como almacén, suelen desplazarse a las obras para reciclar en origen. Utilizan un remolque de lecho plano como plataforma para el equipo de precribado, trituración, separación magnética y cribado final, junto con transportadoras, conductos y controles. Los sistemas se pueden montar en menos de un día mediante el despliegue de patas hidráulicas y la subida y alineación del equipo para conseguir un correcto flujo de materiales. Pueden procesar hasta 100 toneladas a la hora, suponiendo que la alimentación sea del mismo tamaño y que se emplee la separación magnética y los sistemas de cribado. Estos equipos pueden procesar material con tamaño inferior a 700 mm, siendo necesaria la reducción del tamaño de los bloques mayores mediante martillos o cizallas hidráulicos.
Las plantas fijas son instalaciones de reciclaje ubicadas en un emplazamiento fijo, con autorización administrativa para el reciclaje de RCD, cuya maquinaria de reciclaje (fundamentalmente los equipos de trituración) son fijos y no operan fuera del emplazamiento donde están ubicados. Se montan de una forma permanente y proporcionan la mayor gama de capacidad. Estas plantas son en líneas generales, similares a las empleadas para el machaqueo de áridos naturales, si bien incorporan de forma específica elementos para la separación de impurezas y otros contaminantes. Generalmente incluyen varios procesos de trituración y pueden procesar entre 300 y 400 toneladas por hora.
Una vez procesados los áridos se acopian en planta hasta su suministro. Para el caso particular de la producción de áridos de hormigón este acopio debe realizarse teniendo en cuenta que se deben almacenar por separado los áridos gruesos reciclados y los áridos finos reciclados(6).
- Procesamiento de RCDs en una planta fija
A continuación se describe brevemente el proceso completo de reciclado de RCDs en una planta tipo, fija de 2ª generación, que incorpora, por tanto, sistemas de eliminación de contaminantes.
Proceso de recepción del material
El proceso de reciclaje se inicia con la recepción y pesaje de los camiones que llegan a la planta. Se realiza entonces una inspección visual del material para determinar el acopio al que van a ser destinados. Existen dos tipos de acopio, uno formado mayoritariamente por materiales procedentes de escombros de hormigón (residuos limpios) y otro formado por materiales procedentes de residuos cerámicos o mezcla (residuos mixtos), que puede también incorporar otros materiales contaminantes como plásticos, papel, madera, etc.
Estos residuos son tratados de forma diferenciada, de forma que existen dos líneas de tratamiento. Una vez hecha esa clasificación, cada tipo de residuo (limpios y mixtos) continua en su línea específica de tratamiento.
Línea de RCDs limpios
Resulta conveniente que los RCDs limpios sean seleccionados en el punto de origen antes del traslado a la planta, separando si fuera necesario, mediante maquinaria móvil y triaje manual, aquellos materiales no adecuados, tales como metales, maderas, papel, etc.
Ya en la planta se procede a la eliminación de la parte más fina del material recibido. Mediante una criba, se selecciona sólo el material de tamaño superior a 80 ó 60 mm para su posterior procesamiento. El resto del residuo, formado fundamentalmente por arcillas y arenas, se puede utilizar como relleno en función de su calidad.
El material seleccionado se somete a una primera trituración, habitualmente mediante una machacadora de impactos o de mandíbulas, que rompe los grandes bloques de hormigón hasta reducirlos a un tamaño máximo de unos 150 mm.
A la salida de la machacadora se eliminan mediante una cinta magnética las armaduras y otros materiales metálicos que puedan contener los escombros.
Posteriormente, se realiza una separación manual de los elementos contaminantes de mayor tamaño, como pueden ser plásticos, papeles, vidrios, etc.
El material limpio resultante, se pasa por cribas vibratorias que hacen un corte granulométrico por el tamaño 20 mm. El material de tamaño inferior a 20 mm se deposita en acopios separados mediante unas cintas transportadoras, mientras el material de tamaño superior continúa su procesamiento. El material fino se suele rechazar en la producción del árido, ya que presenta una peor calidad debido a su alto grado de contaminación.
El siguiente paso es una trituración secundaria del material, para la que puede utilizarse de nuevo una machacadora de impactos o bien una machacadora de cono o giratoria. El material triturado se criba por un tamiz, normalmente de 40 ó 60 mm, retornando el rechazo a la trituradora secundaria, y acopiándose la fracción correspondiente, 0/40 ó 0/60 mm (para zahorras) o bien se puede realizar algún cribado adicional para separar la grava de la arena (áridos para hormigón). La cinta transportadora puede girar, posibilitando la separación de acopios, que puede ser conveniente en el caso de obtener diferentes productos en función de su tamaño o su calidad.