Carreteras

En España la grava-escoria se ha utilizado fundamentalmente en Asturias y en el País Vasco; también se han realizado algunas obras en Cantabria y en León.

Prácticamente en todas las obras de carreteras que se realizan en la zona central de Asturias han utilizado escorias en las capas de firmes. Las obras más importantes en las que se ha utilizado grava escoria como base de carretas han sido, entre otras:

 

-            San Miguel-Marcenado (1991)

-            Variante de Avilés (1991)

-            Accesos a Mieres (1992)

-            Dupont (1992)

-            La Vegona-Vegarrozadas(1992)

-            Cueto-Latores (1999)

-            Parque Principado (1999-2000)

-            Autovía minera (2003)

-            Variante de Antromero (2005)

-            A-8 Tamón (Villalegre) (2005)

-            Explanada de Aboño (2005)

-            Desdoblamiento AS-17 AS-16)

En Suecia, se utilizó escoria cristalizada en la subbase de un tramo de la carretera E4, construida en 1986. Posteriormente, en 1995, la carretera fue reconstruida reutilizando, por una parte, escoria de la carretera y, por otra, escoria nueva en dos carriles adicionales en la capa de subbase. En el marco del proyecto europeo ALT-MAT (2000), se llevaron a cabo nuevos ensayos en los tramos construidos. Entre las conclusiones de los mismos, se determinó que las propiedades de aislamiento térmico de las escorias, junto con su mayor dureza, permiten reducir los espesores de capa, lo que conlleva ahorro en consumo de recursos naturales y ventajas económicas. Por otra parte, los triaxiales dinámicos y las medidas del deflectómetro de impacto han demostrado un marcado incremento de la dureza de la escoria con en tiempo. Por ultimo, los test de lixiviación no han desvelado ningún impacto ambiental derivado del uso de las escorias.(23)