Valorización
El proceso de reciclado de pavimentos asfálticos consiste en la disgregación del material, su mezcla con ligantes y/o agua, y su posterior extensión y compactación. El tratamiento de los materiales reciclados puede hacerse en el mismo firme del que proceden, o transportarse a una central de mezcla para, tras su tratamiento, emplearse en la misma u otra localización. Pueden establecerse varias clasificaciones del reciclado de materiales de firmes de carreteras con pavimento asfáltico: según el lugar en que se lleve a cabo el reciclado (in situ o en planta), según la temperatura a la que se realice (en caliente, en semicaliente, en templado o en frío), según el material que se recicle (materiales bituminosos, materiales tratados con cemento, capas granulares), según el ligante empleado (sin ligante; con ligante bituminoso: betún o emulsión; con conglomerante hidráulico: cemento o cal; mixto: generalmente, emulsión y cal o cemento), y según se recicle con o sin adición de materiales nuevos.
En la Tabla 1 se puede apreciar que, mientras algunos países europeos se centran en el reciclado de pavimentos asfálticos como material granular en capas de base, otros se han especializado en el uso de los viejos materiales bituminosos en nuevas mezclas bituminosas en caliente. Estas diferencias pueden explicarse por la distinta disponibilidad de infraestructuras para el reciclado.
Algunos países cuentan con gran cantidad de plantas fijas que permiten el reciclado en central sin necesidad de transportar los materiales largas distancias. En cambio, otros países practican con mayor frecuencia el reciclaje in situ debido a las elevadas distancias hasta las plantas de tratamiento, así como a la menor disponibilidad de áridos naturales. Otras razones para la elección de unas tecnologías u otras son el tiempo disponible para las actividades de rehabilitación, la necesidad de reducción de emisiones de CO2 y los parámetros de vida útil y reciclabilidad de la nueva estructura.