Consideraciones medioambientales
En España, la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados establece en su artículo 6 que la determinación de los residuos que han de considerarse como residuos peligrosos y no peligrosos se hará de conformidad con la Lista Europea de Residuos (LER) establecida en la decisión 2000/532/CE de la Comisión, de 3 de mayo de 2000.
Las mezclas bituminosas están incluidas en el capítulo 17 de la Lista Europea de Residuos (LER), “Residuos de construcción y demolición”. Solo se puede reciclar la siguiente
- 17 03 02 Mezclas bituminosas distintas de las especificadas en el código 17 03 01.
El reciclado de los materiales constitutivos de los firmes lleva consigo la conservación de los recursos naturales y el ahorro de espacio en vertederos públicos. Al tratar de reutilizar los materiales del firme hay que analizar la posible presencia en su composición de elementos potencialmente peligrosos para el medio ambiente.
Aunque hay pocos estudios sobre la afección medioambiental de estos residuos, hay uno, realizado en EEUU sobre los lixiviados de este tipo de residuos recuperados según el método TCLP (Toxicology Characteristic Leaching Procedure) y SPLP (Synthetic Precipitation Leaching Procedure). Los resultados han permitido concluir que estos residuos no causan riesgos medioambientales (32) (33). En ninguno de los estudios realizados en Francia se ha encontrado presencia de metales pesados ni de benzopirenos. Tampoco son esperables concentraciones de metales traza. Sin embargo, se podrían señalar otros motivos para la precaución en temas de riesgo medioambiental, como son: la posible contaminación causada por algunos de los constituyentes (ligantes, aditivos…), contaminantes de origen externo provenientes de la corrosión de protecciones metálicas (34), además de la presencia de alquitrán. En el caso de la valorización mediante tratamiento en planta hay que mencionar la posible contaminación por emisión de gases. En el laboratorio francés LCPC se está investigando la emisión de gases a la atmósfera que producen las centrales de reciclado.
El proyecto español Fénix, que ha concluido su actividad investigadora en enero de 2011, ha abordado tareas relacionadas con nanomateriales activos para la reducción de gases de combustión o centrales energéticamente sostenibles.(31)