Reciclado en central en frío

El reciclado en frío en central no presenta características especiales. Se lleva a cabo con áridos procedentes de capas granulares o con mezclas fresadas de las capas del firme. El uso de este tipo de técnicas puede llegar a permitir una tasa de reciclaje del 100%.

Cuando se reutiliza para capas bituminosas, el material se mezcla con emulsión en centrales continuas de mezcla en frío, o en centrales de gravacemento modificadas para incorporar la emulsión. El proceso de fabricación es análogo al de una gravaemulsión. Las únicas limitaciones en el proceso son las que puedan deducirse de la granulometría o de los excesos de ligante en el material reciclado, que pueden exigir una corrección por aportación de material granular. El ahorro conseguido depende de nuevo de las condiciones de la operación.

En la reutilización para capas tratadas con cemento, el proceso de fabricación es análogo al del suelocemento.

Estas técnicas se pueden usar para la construcción de capas de base, aunque también para capas intermedias e incluso de rodadura en carreteras secundarias. El espesor de las capas es variable y se puede adaptar a los requisitos técnicos. Si el espesor de la capa supera los 20 cm, se recomienda dividir su puesta en obra en dos capas más delgadas, salvo cuando se recicla con cemento. Cuando se ha completado la producción en planta, la mezcla final se transporta y se pone en obra con maquinaria convencional. Para la compactación se pueden utilizar rodillos vibratorios pesados.

Una desventaja de este tipo de técnicas cuando se utiliza emulsión bituminosa o cemento es el tiempo de curado, que depende de las condiciones de temperatura y humedad, pudiendo variar desde días a meses.