Propiedades

Las materias primas que se emplean para fabricar un neumático son caucho, negro de carbono y sílice, filamentos metálicos (alambres de acero), fibra textil, aditivos químicos, óxido de cinc y azufre. No obstante, la composición de los neumáticos puede variar de un continente a otro. En la Tabla 1 se muestran los componentes más habituales de los NFVU en la UE.

Tabla 1.  Composición media de los neumáticos usados [tomado de Pérez y Saiz (2018)(7)]

Componente

Neumático de turismo

(% en peso)

Neumático de camión

(% en peso)

Caucho/Elastómeros

43

42

Negro de Carbono y Sílice

28

24

Acero

13

25

Textil

5

-

Óxido de zinc

2

2

Azufre

1

1

Acelerantes/Antioxidantes

2,5

2,2

Ácido esteárico

1

0,7

Aceites

7

1,6

 

Tal y como puede apreciarse, el componente que se encuentra en mayor proporción en los NFVU es el caucho, que se compone en este caso de una mezcla de caucho natural y cauchos sintéticos tales como los polímeros denominados SBR (Stire Butadine Ruber o caucho de estireno butadieno) y BR (Butadine Ruber o caucho de butadieno). La relación entre estos tipos de caucho varía en función del uso que se le pretenda dar al neumático.

El negro de carbono y la sílice se incorpora en proporciones variables en la fabricación de las distintas partes de los neumáticos, consiguiéndose variaciones en la rigidez y en la resistencia a tracción y abrasión. Los componentes metálicos del neumático proporcionan a su carcasa rigidez, resistencia y flexibilidad, y constituyen un cordaje ligero de acero de alta resistencia. Los materiales textiles habitualmente utilizados en las carcasas de los neumáticos son el nylon, rayón y el poliéster.

Durante la mezcla de materias primas para la fabricación del neumático se añaden al caucho y al negro de carbono una serie de aditivos como cargas, plastificantes, estabilizantes, agentes colorantes, acelerantes y retardantes. La misión de estos aditivos es modificar la dureza y resistencia del caucho e incrementar su resistencia a la abrasión, aceites, oxigeno, disolventes químicos y al calor.

El azufre se aporta para el proceso de vulcanización, combinándose a temperaturas entre 120º y 160º con el caucho, lo que hace a este más resistente y elástico, contribuyendo a mejorar la durabilidad del neumático.