Consideraciones medioambientales
La Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados (con las modificaciones introducidas en la Ley 5/2013) establece en su artículo 6 que la determinación de los residuos que han de considerarse como residuos peligrosos y no peligrosos se hará de conformidad con la Lista Europea de Residuos (LER) establecida en la decisión 2000/532/CE de la Comisión, de 3 de mayo de 2000, y modificada por la decisión 2014/955/UE, de 18 de diciembre de 2014.
La Directiva Marco de Residuos 2008/98/CE, establece el marco jurídico de la Unión Europea para la gesíón de los residuos.
Los residuos utilizados en el reciclaje de pavimentos de hormigón son el propio hormigón y elementos metálicos como pasadores o barras de atado. Los pavimentos continuos de hormigón armado poseen, además, considerables cuantías de armadura. Ambos residuos están incluidos en el capítulo 17 de la Lista Europea de Residuos (LER), “Residuos de construcción y demolición”, con los siguientes códigos:
· 17 01 01 Hormigón.
· 17 04 05 Hierro y acero.
Ninguno de ellos No están considerados como residuos peligrosos.</p>
Desde el punto de vista medioambiental, el reciclado de pavimentos de hormigón presenta una serie de ventajas, como son la de reducir el consumo de productos naturales y energía, y eliminar el impacto negativo de los vertederos.
En general, los áridos reciclados procedentes de los pavimentos de hormigón no producen un efecto negativo en el medioambiente. En el caso que estén contaminados con cloruros, procedentes de las sales utilizadas como fundentes en la vialidad invernal, o por sulfatos, por haber estado en contacto con suelos que los contienen, se puede producir la corrosión de los elementos que contengan acero o fenómenos expansivos.
La alta alcalinidad de estos materiales en contacto con el agua (pH>11) puede originar la corrosión de las tuberías de aluminio o galvanizadas en contacto con ellos. Aunque no parecen existir problemas medioambientales con los lixiviados procedentes de estos materiales, algunas jurisdicciones americanas estipulan distancias mínimas entre el material apilado y los cursos de agua debido a su naturaleza alcalina.