Firmes de carreteras

La aplicación más común de los áridos reciclados procedentes de pavimentos de hormigón es en capas de base o subbases granulares de nuevos firmes, tratadas o sin tratar con conglomerantes hidraúlicos. Su proceso de almacenamiento y puesta en obra debe ser similar al de los áridos convencionales, si bien se debe tener especial cuidado para evitar la segregación de los áridos reciclados.

Cuando se utilizan en capas granulares sin tratar, aunque inicialmente la capacidad de soporte puede ser menor que la de las capas granulares convencionales, debido a la mayor dificultad para su compactación, a lo largo del tiempo estas capas se suelen cementar, igualando o superando la capacidad de soporte de otros materiales granulares. Generalmente, se mezcla el material reciclado con arena de aportación que mejora su trabajabilidad y disminuye su permeabilidad.

Por otro lado, en secciones de firmes dotadas de drenaje subterráneo, es recomendable lavar los áridos previamente a su puesta en obra, para evitar que la precipitación de los lixiviados pueda obstruir los elementos de drenaje.

El tratamiento de los áridos reciclados con cemento o ligantes bituminosos aumenta la resistencia del material y reduce su permeabilidad y la posibilidad de lixiviados.

Los áridos reciclados pueden también utilizarse en la fabricación de hormigones. Sus aplicaciones más habituales en capas de firmes son para hormigón magro vibrado en capas de base, para hormigón vibrado en capa inferior de pavimento bicapa (con capa de rodadura de 4 cm de hormigón con áridos naturales), y para hormigón en arcenes. En todos estos casos, solamente se utilizarán los áridos procedentes de la demolición de pavimentos de hormigón cuyos deterioros no sean imputables a la acción de la helada, reacciones árido /álcali, ataques de sulfatos o la acción de las sales fundentes.                                                        

El proceso de diseño, fabricación y puesta en obra de los hormigones en los que se utilizan los áridos reciclados es similar al de los hormigones con áridos naturales, pero hay que tener en cuenta algunas consideraciones:

·         La mayor absorción de los áridos reciclados hace que sea necesaria una mayor cantidad de agua de amasado que cuando se emplean áridos naturales.

·             Los áridos reciclados tienen el riesgo potencial de absorber agua de la mezcla si no se mantienen convenientemente saturados antes de su amasado.

·         Se debe prestar especial atención al contenido de áridos finos (< 10 mm) procedente de reciclados en el nuevo hormigón. La trabajabilidad del hormigón fabricado con áridos reciclados depende en gran medida del contenido de áridos finos, no utilizándose altos contenidos debido a su angulosidad, alta absorción de agua y tendencia a apelmazarse durante su almacenamiento. Tampoco son apropiadas las propiedades de los áridos finos reciclados relacionadas con el hielo-deshielo, y por otra parte su uso tiene efectos adversos sobre la resistencia a flexotracción. El porcentaje óptimo se debe fijar en cada proyecto, recomendándose  entre el 10 y 20%, completando hasta el contenido total de árido fino con arenas naturales.

·             Hay que cuidar especialmente el curado de los hormigones fabricados con áridos reciclados de pavimentos de hormigón. La retracción y la fluencia en el hormigón fabricado con un contenido de árido grueso reciclado inferior al 20% del total son sensiblemente similares a las del fabricado totalmente con áridos naturales. Si el contenido de árido grueso reciclado aumenta hasta el 100%, la retracción puede aumentar hasta un  50%  y la fluencia entre un  30  y un 60%, siendo aún mayor si se utiliza árido fino reciclado.

·             La resistencia del nuevo hormigón se mantiene sensiblemente para sustituciones de hasta el 30% del árido natural por árido reciclado. La resistencia a compresión del hormigón disminuye ligeramente (10-20%) cuando la totalidad del árido grueso es reciclado (12) (13); reduciéndose aún más cuando parte del árido fino procede tambien de reciclado.Esto se debe a la mayor resistencia que tienen las arenas naturales en relación con los áridos finos reciclados que contienen un porcentaje importante de mortero del hormigón original, especialmente el tamaño inferior a 2 mm. Esta merma de resistencia se puede compensar con una mayor dosificación de cemento.

·             El contenido de cemento necesario para obtener la misma resistencia en un hormigón fabricado con áridos reciclados es ligeramente superior que si se emplean áridos naturales. Los valores de dosificación se verán incrementados aproximadamente en unos 15 kg/m3.

·          El módulo de elasticidad del hormigón reciclado es siempre inferior (del orden del 15-40%) al del hormigón de referencia, alcanzado valores aún menores cuando se utiliza también árido fino reciclado (14).