Firmes de carreteras
La aplicación más común de los áridos reciclados procedentes de pavimentos de hormigón es en capas de base o subbases granulares de nuevos firmes, tratadas o sin tratar con conglomerantes hidráulicos. Su proceso de almacenamiento y puesta en obra debe ser similar al de los áridos convencionales, si bien se debe tener especial cuidado para evitar la segregación de los áridos reciclados.
Cuando se utilizan en capas granulares sin tratar, aunque inicialmente la capacidad de soporte puede ser menor que la de las capas granulares convencionales, debido a la mayor dificultad para su compactación, a lo largo del tiempo estas capas se suelen cementar, igualando o superando la capacidad de soporte de otros materiales granulares. En ocasiones se debe mezclar el material reciclado con arena de aportación para mejorar su curva granulométrica y su trabajabilidad, así como disminuir su permeabilidad.
Por otro lado, en secciones de firmes dotadas de drenaje subterráneo, es recomendable lavar los áridos previamente a su puesta en obra, para evitar que la precipitación de los lixiviados pueda obstruir los elementos de drenaje.
El tratamiento de los áridos reciclados con cemento o ligantes bituminosos aumenta la resistencia del material y reduce su permeabilidad y la posibilidad de lixiviar.