Obras de tierra y terraplenes
Los áridos reciclados procedentes de la demolición de pavimentos de hormigón pueden utilizarse en la ejecución de terraplenes y rellenos, pero esta valorización no es coherente con el principio de jerarquía, ya que existen otras valorizaciones que aprovechan mucho mejor las posibilidades de este tipo de materiales. Según la norma francesa NF P 11-300, estos materiales están adscritos a la familia F7, subproductos industriales, y para su empleo en terraplén, hay que tener en cuenta la homogeneidad de los mismos, su granulometría, así como la ausencia de armaduras y contaminantes. Para su empleo en capas de coronación para la formación de explanadas, la norma francesa requiere la eliminación de los tamaños superiores a 50 mm y de los finos, si el azul de metileno es superior a 0,2. Cuando se emplean en terraplén, relleno o explanada suelen utilizarse los materiales resultantes del pretratamiento y los áridos reciclados no clasificados, con un tratamiento previo muy reducido como es un machaqueo primario para satisfacer las exigencias de tipo granulométrico, y en su caso, la eliminación de armaduras.
Algunas administraciones norteamericanas de carreteras permiten el empleo de trozos de pavimento demolido, siempre que no se supere el tamaño máximo (150-200 mm). Para evitar problemas de corrosión, estos materiales no deben estar en contacto en presencia de agua con tuberías de aluminio o acero galvanizado.